Origen del pensamiento chino en su escritura.


Inscripciones sobre concha de tortuga

Concha de tortuga con inscripciones

Los primeros caracteres chinos encontrados datan de hace cinco mil años aproximadamente. Dicho descubrimiento ha sido un emblema de identidad cultural frente a Occidente en Asia Oriental (Japón, Corea y China) y de unidad nacional dentro de la propia China ya que todos los dialectos usados en China utilizan la misma escritura aunque, como ya vimos en la entrada “¿Qué es el idioma chino?”, la pronunciación sea diferente.

Existen varios orígenes míticos de la escritura y varios personajes legendarios a los que se atribuye la creación de dichos caracteres:

–          Fu Xi: Es uno de los tres augustos de la mitología china supuestamente ubicado en el3000 a.c. y que descubrió las ocho tablillas con los trigramas en los lomos de un dragón (dichos trigramas se combinan formando hexagramas en el I qing o libro de las mutaciones). En los trigramas, las líneas continuas son Yang y las discontinuas Yin. En el mito se dice que de los trigramas son el origen de  la escritura.

–          Shen Nong: Llamado el “Padre dela Agricultura” es otro de los tres augustos al que se le atribuye la invención del carro, el desarrollo de los cultivos y la creación de la medicina china. Ordeno registrar y clasificar los sucesos de su reino a sus ministros, haciendo nudos en cuerdas y este sería otro de los posibles orígenes míticos de la escritura.

–          Huang Di: Uno de los cinco emperadores míticos. Se le llama el “emperador amarillo”. Vincula el origen de la escritura a la naturaleza ya se dice que ordenó a sus ministros que estudiaran las huellas de los animales y de ahí derivó un sistema de escritura. Es cierto que hay un porcentaje muy alto de radicales que parecen tomados de formas de la naturaleza como el agua y el fuego. El carácter 文 (wén), que significa idioma, cultura, civilización, literatura, etimológicamente proviene de las manchas y marcas naturales de los animales (Ej. Las rayas de las cebras), de su ornamentación natural, no impuesta, no artificial. Este concepto se traslada también a la literatura, que debe tener las mismas características (un texto orgánico, vivo, con su ornamento natural) y no ser artificial.

Además de estos tres orígenes míticos, existe un origen no mítico de la escritura que es el uso de determinadas marcas con un fin adivinatorio como medio de comunicación con los dioses o, más bien con los “otros” seres.

A finales del S. XIX el intelectual y político chino Wang Yirong fue el primero en reconocer como caracteres chinos primitivos unas inscripciones hechas sobre una serie de huesos y conchas entre los que había omóplatos de buey y caparazones de tortuga descubiertos casualmente tras un corrimiento de tierras. Lo curioso es que hasta ese momento esos huesos se venían usando en una farmacopea, reduciéndolos a polvos para usos medicinales. A estos huesos se los conoce como Jia Gu Wen (escritura en hueso de tortuga).

Algunos de estos objetos provienen del periodo neolítico pero la mayoría están datados en el periodo de la dinastía Shang (1765-1122 a.c.). El uso adivinatorio de dichos objetos consistía en pinchar con un punzón caliente en ellos haciendo que se resquebrajara y entonces se interpretaba la forma que tomaran las grietas producidas. Se ha encontrado anotado el orden en que había que leer las grietas así como las preguntas a las que respondían. Se trata de un oráculo muy simple donde se respondía a preguntas sobre la vida cotidiana con una afirmación o negación buscando el pragmatismo y la rapidez.

Los encargados de esta práctica eran considerados los intermediarios entre este mundo y el de los Señores de lo Alto. Su nombre era el de尸 o Shī (literalmente, cadáver) que se ha traducido en nuestra como Chamán. El 尸es la persona que se comunica con el más allá y con los ancestros (los Señores de lo Alto), de ahí el nombre de “cadáver”, en un rito muy natural que no incluía estados esotéricos o trances. En estas ceremonias se buscaba la permisión o justificación de actos humanos a través de un permiso divino. La ritualización de estos actos y, con posterioridad, la conversión de los Señores de lo Alto en fuerzas de la naturaleza, de carácter impersonal (que ni premian ni castigan sino que simplemente consienten), resta carácter místico a estas ceremonias e impide el nacimiento de una religión en el sentido en que nosotros la conocemos: en este caso si el rito se hace de forma natural y adecuada, la naturaleza actuará con normalidad y todo irá bien.

 

Acerca de Siente China

Tras varios años con el estudio del Chino Mandarín, hemos decidido crear este sitio para animar a más gente a que se una a nosotros en este fascinante viaje que es el estudio de esta lengua y para ayudar a los que ya se han decidido hacerlo con recursos que nosotros echamos de menos en aquel entonces.
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